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Buenos Aires-Rosario: el viaje
A partir de la 8.30 del martes 21 en el recuperado Hotel BAUEN comenzaron a juntarse artistas y miembros de organizaciones sociales, integrantes todos de La Normalidad (tercera edición del Proyecto Ex Argentina). El motivo del encuentro era una propuesta realizada por Graciela Carnevale, una de las participantes del histórico proyecto Tucumán Arde (que en partes se expone durante estos días en la muestra del Palais de Glace). Carnevale vive en la ciudad de Rosario, donde la histórica muestra se exhibió por única vez en 1968. De manera que llevar hasta allí a todos los integrantes del proyecto tenía algo de vuelta a los orígenes. La intención de Graciela Carnevale era que artistas y activistas, gran parte provenientes de diferentes países del mundo, conocieran un lugar diferente, alejado tanto del lugar de la exposición como de la capital.
Entre las 9 y el mediodía, el colectivo se transformó en una instalación artística ambulante cuyos pasajeros eran protagonistas de un cuadro que estrechó relaciones, inició debates, leyó poemas y propuso nuevas reflexiones.
El Levante es un enorme y bonito bar y teatro, -entre otras cosas -que funciona como espacio del grupo que coordina Graciela y que esperaba con una -también enorme y bonita- mesa servida.
Durante el almuerzo, la anfitriona se encargó de que todos estuvieran conociendo a todos.
Dando vueltas, Inés y Faca del grupo rosarino Planeta X, conversaron amablemente y proyectaron sus intervenciones callejeras hermanadas con las de H.I.J.O.S Rosario y con el GAC en la Capital.
Mientras el calor avanzaba y las nubes se iban juntando en una densa capa, el grupo de artistas más jóvenes realizó largas gestiones y tras unos minutos Graciela anunció: "Nos vamos al Río".
Ya en camino hacia la costa del Río Paraná el cielo soltó una intensa lluvia que, como toda lluvia de verano, duró sólo unos minutos.
Un pequeño grupo permaneció sentado tomando limonada mientras que casi todos disfrutaban del agua y la arena. "¿Esta bueno no?", se atreve a preguntar la organizadora con enorme sonrisa. Agrega: "Sirve para disipar un poco el stress que provoca la muestra y los debates".
Mientras pasaban los minutos, los gestos se volvían más serios. Aparecía la conciencia del tiempo y de la vuelta hacia El Levante, donde los coordinadores de la muestra presentarían el Proyecto al público rosarino en una charla abierta prevista para las 18.30.
Mate, cervezas, cigarrillos y cremas fueron algunos de los estimulantes más populares de la vuelta: había que permanecer atentos para la charla y -aunque algunos más que otros- el objetivo fue alcanzado.
Charla Abierta en El Levante: La voz de los artistas
Antes de comenzada la actividad, Graciela Carnevale activa un botón y el techo del lugar comienza a correrse. En la obra que es el viaje se abre el telón del encuentro:
- Graciela Carnevale:
"La reunión de hoy es parte de nuestra propuesta para La Normalidad: una charla en Rosario para explicar de qué se trata el proyecto. Gran parte de los artistas que participan de la muestra están hoy aquí. Otros ya volvieron a sus países de origen. La charla es para que los organizadores y los que han sido los mentores del proyecto nos cuenten un poco cómo ha sido este último proceso que va desde la muestra en Colonia (Alemania) a comienzos de 2004 hasta La Normalidad.".
Alice Creischer:
"Andreas Siekmann y yo no somos curadores sino artistas. Hemos organizado varios proyectos largos porque estamos convencidos de que los artistas deben, por un lado, expresar su propia voz; por el otro, conocer las estructuras del trabajo en conjunto. Durante los años 90 participamos de distintos proyectos políticos y manifestaciones con varios grupos. Nos fuimos especializando en el estudio y la crítica de los procesos económicos que modifican nuestras vidas. Durante los años en los que todo el mundo festejaba la ideología neoliberal, empezamos a sentir la necesidad de hacer algo en contra.
Cuando se nos preguntó si queríamos hacer un proyecto que tematizara la crisis argentina, pensamos que se trataría de algo bastante similar a los trabajos colectivos que habíamos realizado hasta entonces. En principio, queríamos hacer una investigación crítica sobre las causas que condujeron a la crisis. Para nosotros era muy importante encontrar un método adecuado. Aspirábamos a un método artístico capaz de dar cuenta, de manera precisa, de todas las causas y consecuencias de la crisis argentina. Con esa ambición llegamos a la Argentina. Pero una vez acá ,tuvimos que cambiar el plan original porque encontramos otras realidades, conocimos muchos grupos y artistas que ya estaban involucrados en proyectos sociales. De manera que nos dejamos adoptar por ellos: nos llevaron a las protestas y nos involucraron en el contexto local. Estuvimos siete meses trabajando aquí y ese tiempo significó un importante proceso, también para nosotros. Lo que aportamos fue una discusión sobre métodos artísticos....No sé si ustedes lo ven así...".
Andreas Siekmann:
"El proyecto también tenía que ver con las instituciones, de manera que también había que buscar una forma de autorepresentarse dentro de ese marco".
Alice:
"Durante todo ese tiempo se formaron tesis, ideas o premisas que luego fueron importantes para la exposición que después se hizo en Colonia (Alemania). Una de ellas fue que la crisis en realidad no sólo produce víctimas, sino también una manera muy concreta y activa de reaccionar frente a esa crisis. De manera que la primera muestra, la de Colonia llevó ese título bastante complicado de entender que fue "pasos para huir del trabajo al hacer", frase que no es nuestra, sino de John Holloway. Creímos que esa frase expresaba bastante bien lo que nosotros admirábamos de toda esa situación.
Y por supuesto, lo pensamos también desde nuestra posición, desde el campo del arte, de qué forma podemos huir de ese trabajo y hacer algo en el campo del arte. Esa fue una de las preguntas fundamentales que nos guió a lo largo de este proceso y que nos volvimos a hacer una y otra vez durante los distintos eventos que se produjeron en el marco de este Proyecto".
Andreas:
"Uno de los preparativos de la primera exposición fue un Congreso en Berlín que se llamó 'Planes para abandonar las visiones panorámicas'. Allí se presentaron los cuatro temas que articularon no sólo el congreso, sino después también la muestra de Colonia. Son los mismo que hoy articulan La Normalidad: Cartografía; Negación; Investigación Militante y Narración política. En aquella oportunidad también se dieron una serie de reflexiones sobre cómo poder presentar o representar los contenidos en forma artística.
De forma opuesta a lo que sucede ahora, el Congreso articulaba toda la parte discursiva de la muestra de Colonia que se hizo cinco meses después. Creemos que ahora, en esta oportunidad, conseguimos una buena forma de articular ambas cosas".
Alice:
"No queríamos que la exposición de Colonia fuera un desfile de modelos piqueteros. No sólo en Colonia, sino también en Berlín, porque por esa época estaba de moda hablar de los piqueteros, de los movimientos sociales, hablar de la crisis en la Argentina. No quisimos sumarnos a esa tendencia de moda. A nosotros nos interesaba encontrar una discusión conjunta entre los grupos políticos alemanes o europeos y los argentinos, para ver cuáles eran los denominadores comunes que enlazaran las distintas realidades.
Uno de los puntos más importantes del proyecto fue la Investigación Militante. Conocimos este concepto durante los años 70 cuando era usado por la izquierda alemana; lo redescubrimos recién ahora. Es un concepto que permite repensar cómo se analizan las cosas por ejemplo cómo ve uno el objeto que esta analizando. Como ejemplo puedo decir que la burguesía ve a los movimientos de piqueteros como gente corrupta que recibe dinero del Estado; los ve como gente inferior. Eso vale no sólo para la burguesía argentina, sino para toda la burguesía de la izquierda que está posicionada en un lugar parecido al de un palco: se mira siempre desde afuera o desde lejos. El concepto de investigación militante pretende todo lo contrario. Estar en el mismo lugar en el lugar donde uno estudia porque uno se siente involucrado con la situación que esta investigando. Esa forma de implicación con las personas que son el objeto de estudio ha sido muy importante a lo largo del proyecto Ex Argentina y ha generado muchos encuentros.
Quiero poner el acento en que Ex Argentina no sólo se ve a través del Congreso, a través de la exposición en el Museo en Colonia o la de Buenos Aires, sino que nosotros lo entendimos como un largo proceso en el que a lo mejor se materializan o se visibilizan en esos tres lugares pero pasan muchisimas cosas antes después y en el medio".
Andreas:
"Quiero hablar de la financiación del proyecto. Esto fue financiado por el Fondo de Cultura Alemán. Esta es la primera generación de artistas que recibe este tipo de subsidios. Para el nuevo gobierno alemán que fue coalición de socialdemócratas y del partido verde, este tipo de fondos eran necesarios. Una de las premisas que tenía el gobierno es que este tipo de fondos puedan favorecer a otros países y que favorezcan una especie de intercambio cultural internacional. Además creemos que en el gobierno de Kirchner la política cultural es una cosa importante; una cosa que produce una buena imagen del gobierno. De hecho hace seis semanas Buenos Aires fue nombrada por la UNESCO como una de las ciudades más creativas..."
Alice:
"Uno de los motivos que nos impulsó a hacer la primera muestra en el Museo Ludwig fue porque la última cumbre "pacífica" del G8 (sin protestas) se hizo allí mismo. Hasta ese momento, todas las cumbres del G8 se celebraban con bandas militares y niños saludando para la foto. De modo que tomamos esa imagen para ironizar en la muestra.
El Museo Ludwig es, casi como todo museo, un lugar para objetos, no para personas. Algo tan banal como hacerse era prácticamente imposible.
Algunos de los artistas argentinos invitados la pasaron muy mal y, por ende, nosotros también porque sentíamos que no podíamos hacer nada mejor de lo que hicimos. De todas maneras creo que la exposición fue muy importante porque tuvo muchas repercusiones políticas. Por ejemplo, el director del museo tuvo que justificarse ante un dirigente del Partido Conservador. La Fundación de Amigos del Museo ejerció mucha presión sobre el director del Museo, quería que explicara cuáles habían sido los motivos que lo llevaron a exhibir esa muestra.
Después de la exposición en el Ludwig, una parte de la muestra fue a Barcelona y cuando terminamos la exposición en Barcelona nos dimos cuenta de que ya no podíamos seguir con este tipo de exhibiciones parciales. Fue así que se inició un proceso de discusión de un año para ver qué sé hacia con la tercera parte de Ex Argentina. Al final decidimos tirarle la decisión al grupo de Buenos Aires, como si fuera una papa caliente".
Eduardo Molinari:
"Es cierto que recibimos un papa caliente. Sobre todo porque luego de la exposición en Colonia -debido a algunos problemas de organización y comunicación- era un desafío bastante grande seguir adelante con el proyecto y no reproducir los errores y los problemas de la primera muestra en Buenos Aires. Ex Argentina, como dijo Alice, es un proceso. En ese sentido nuestro objetivo fue que el proceso continuara su recorrido y se desarrollara y cuando digo que es un proceso digo que no tiene una lógica de espectáculo. Dos cosas eran importantes para nosotros: por un lado, que se lograra la formación de un equipo de trabajo; por el otro, buscar un lugar que fuera adecuado para exhibir el trabajo. Para eso tuvimos que enfrentarnos a los sistemas de trabajo locales que no están para nada acostumbrados a este tipo de proyectos. A diferencia de la situación anterior, donde la propuesta se generaba a partir de los objetivos de Alice y Andreas, nosotros queríamos que la muestra en Buenos Aires se adecuara mejor a lo que nosotros habíamos vivido durante los últimos años. Creo que el proyecto nos encontró a todos en un momento de mayor duda y reflexión con respecto a lo que estaba pasando social y políticamente en la Argentina y eso de alguna manera se ve reflejado en cómo fue organizado el trabajo en esta ocasión. Por eso con Federico Zukerfeld y con Loreto Garín y también en comunicación con Alice y Andreas y el resto de los participantes, lo que se decidió fue abrir un espacio de diálogo y de debate. En ese sentido tomamos la decisión de elegir un espacio público como es el Palais de Glace pero construir en torno a ese espacio, otros espacios y de esa manera construir un circuito de construcción, de reflexión y de debate".
Loreto Garín:
"Parte de esa reflexión es producto del proceso propio del Proyecto. Tanto para Federico, para Eduardo y para mí, lo más rescatable de todo el proyecto era la coincidencia de espacios de encuentro entre gente que está realizando prácticas muy similares en distintas partes del mundo, pero no se habían encontrado antes a causa de la distancia. A nosotros nos parecía interesante hacer una unión de esas dos partes -lo que había sido el Congreso en Berlín que estuvo separado de la muestra- porque en el hecho del Congreso había ocurrido una instancia de mucho discutir, hablarse, intercambiar estrategias, encontrarse y que el problema muchas veces de estos eventos tan mega donde hay una gran exposición -que es una gran responsabilidad también porque también es una posición política- es la falta de esto. Como uno presenta una muestra de arte que en ese tiempo de montaje que es una construcción colectiva, se pierde muchas veces mucho tiempo para profundizar en esas relaciones de debate e intercambio. Entonces decidimos crear esta idea muy loca de, en dos semanas, contar algo que se hizo en tres años. El problema con la exposición anterior fue que en el momento de la exposición quedaban todas nuestras producciones cerradas a un espacio de museo y por eso se decidió abrir estos espacios descentralizados que son para nosotros espacios muy propios de nuestras prácticas. Que tienen más precariedad que aquel espacio público. Estamos muy contentos con lo que se ha producido, ha sido una instancia de demasiado trabajo. Creo que una de las reflexiones que por ahora hemos sacado, estamos muy contentos porque en conjunto con todos los que hemos sido parte de la muestra, estamos construyendo la conformación de espacios para este encontrarse pero a su vez nos estamos dando cuenta de que hay que ir a un punto más allá que tiene que ver con la creación de tiempo para poder profundizar en el intercambio de estrategias".
Eduardo:
"Uno de los objetivos del proyecto es reflexionar en este tipo de prácticas artísticas con las instituciones. El mundo de ideas que de alguna manera sostuvo las prácticas hegemónicas de los noventa ordenó el campo de manera tal que había un adentro y un afuera y se suponía y se sigue suponiendo que este tipo de practicas artísticas en donde la frontera entre la practica artística y la practica política esta prácticamente disuelta, debían permanecer afuera de las instituciones. Uno de los puntos de reflexión fuerte de La Normalidad es ver de qué manera se puede disolver ese ordenamiento de un adentro y un afuera y en ese sentido cuando hablaban anteriormente de recuperar la voz de los artistas, no solamente nos referimos a los artistas, sino justamente a recuperar la voz de los protagonistas de las prácticas tanto artísticas como sociales.
Para el sistema de arte local es mucho más cómodo y fue mucho más cómodo y para muchos lo sigue siendo, que haya mediaciones a través de los curadores básicamente, pero también a través de los historiadores y los críticos de arte, y que sean ellos los que ordenan la discusión de acerca de qué hay que reflexionar y sobre qué deberían reflexionar los artistas. Nos interesa recuperar ese espacio de protagonismo y por eso también integran la muestra organizaciones sociales como la Tv Comunitaria, como la UTD de General Mosconi con su propia voz. No es para nosotros un tema de representar a estas organizaciones sino de presentarnos todos de manera conjunta".
Loreto:
"Como este proyecto habla mucho de la voz de los artistas , la propuesta es ahora que si quieren hablar ahora lo hagan".
Algunos de los participantes de Rosario que concurrieron a la charla preguntan:
-¿Cómo se notaron las distintas etapas -crisis y normalidad- en las obras de los artistas?
-Contesta Azul Blasseotto:
"Para la primera edición de Ex Argentina yo presenté un tríptico que es una pintura al óleo con pincel donde elegí un paradigma de las privatizaciones de los noventa como es el caso de Puerto Madero. Me puse a estudiar todo ese tema y lo que hice fue mostrar la fiesta que significó esa privatización. Para esta segunda vuelta quise mas ver dónde se reflejaba la resistencia a ese tipo de proceso, entonces me salí de mi tipo de práctica que normalmente es la pintura y decidí trabajar con los astilleros porque en la Argentina ya no se hacen barcos. Me puse en contacto con un astillero que funciona como fábrica recuperada y otro que es estatal -que es el único estatal que queda-. Lo que quise mostrar en La Normalidad es la convivencia de esas dos realidades. Yo no podía pintar todo eso que viví con los trabajadores, de modo que me dispuse a sacar fotos. El trabajo me dio otra herramienta nueva: empecé a grabar conversaciones con ellos y lo que hice fue una instalación donde se reúnen imágenes y voces de estos trabajadores.".
Otra pregunta de una persona del público rosarino:
"Antes hablaron de la política cultural de Kirchner. Mi pregunta es qué tomaron como referencia de la política cultural de Kirchner que hace que eso sea relevante".
Responde Eduardo Molinari:
"Un ejemplo concreto de la política cultural de Kirchner es la política de la memoria, me parece que se puso en juego un universo simbólico muy fuerte que me parece que la mayoría de los participantes de Ex Argentina tenemos una militancia cercana a lo que significó esta construcción de la política de la memoria en Argentina y ese también es un espacio de reflexión, hay que ver qué sucede ahora con ese universo simbólico".
De pie en un costado, Graciela pide disculpas y avisa que el chofer del colectivo, algo molesto, da vueltas a la manzana esperando al grupo que debe volver a Buenos Aires. Nancy Garín del grupo Etcétera se pone de pie y agradece al grupo El Levante que recibió a La Normalidad y a las 21 la gira -refunfuñando porque el tiempo ha sido escaso- inicia el camino de vuelta.
Esta fue una de las actividades desarrolladas como parte de la muestra La Normalidad, tercer capítulo del Proyecto Ex Argentina, organizado por el Instituto Goethe. En el Palais de Glace, desde el 15 de febrero al 19 de marzo, de martes a domingos de 14 a 20, con entrada libre y gratuita.
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