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Sin patrón y sin padrón
"En Brasil hay un refrán que dice el problema no es el patrón, sino el padrón. A fines de la década de los '90, se abrió para nosotros la posibilidad de hacer televisión comunitaria. Muchos grupos lo hicieron copiando los modelos ya existentes; el resultado fue que los programas quedaban con poca potencia simbólica. Creo que es importante cambiar los modelos, que ese es el antagonismo principal, nuestro campo de batalla. La contribución que podemos hacer, pienso, es la de crear símbolos nuevos. Por ahí vamos: cambiar el modelo, -y cómo trabajás para hacerlo, sumado a los movimientos sociales y a los investigadores críticos-, se abre un espacio en un sistema que a veces parece completamente cerrado".
Lo dijo Daniel Lima, integrante del grupo A revoluçao nao será televisionada (San Pablo), durante el debate en la mesa sobre Medios alternativos de comunicación - creatividad colectiva, que organizaron Nancy y Loreto Marín conjuntamente con Carolina Golder como una de las actividades paralelas a la muestra La Normalidad. Convocados en la sede de La Tribu, el panel -que ya desde antes de empezar se desarmó para proponerse como conversación abierta-, reunió a Indymedia, Prensa de Frente, Abriendo Caminos, Alavío, Contraimagen, Anred, la FM La Tribu, Contra Filé (Brasil), Lá Revoluçao..., el Bureau d'études (Francia) y un abanico de concurrentes que obligó a improvisar una traducción simultánea al alemán, al inglés y al francés.
Con una sensación térmica de 35 grados (como se verá más adelante, no es un simple detalle de color), la moderadora del encuentro, Natalia Vinelli, planteó los ejes propuestos por las organizadoras para la discusión:
- ¿Existe una división entre el concepto de red y el medio contrainformativo?
- Las tensiones de construir un medio de comunicación: lo local en tensión con lo global.
- ¿Cuál es la relación con los movimientos sociales? ¿los medios alternativos deben ser parte de ellos o guardar autonomía?
- La construcción de la imagen política: ¿damos los mismos pasos que los medios dominantes o buscamos otras formas?
Nuevos lenguajes
Cuando, en el año 2002, un grupo de artistas de San Pablo se unió para crear A revoluçao nao será televisada, esta pregunta sobre si tomar las formas existentes o crear un lenguaje nuevo fue un tema central.
Daniel Lima dio el contexto para entender por qué: "A fines de los '90, con la sanción de una ley sobre los medios privados, en Brasil se dispuso que se abriera un canal universitario y uno comunitario". Pero las nuevas producciones replicaron las fórmulas existentes. "En Brasil tenemos otro dicho, que dice 'en televisión nada se cría, todo se copía' Y eso fue lo que pasó. Mientras los programas no tenían potencia visual, muchos otros artistas con una producción muy potente sobre el lenguaje audiovisual seguían encerrados en festivales o galerías. Observando esto creamos A revoluçao..."
El grupo produjo un programa semanal en San Pablo durante ocho semanas. "Nuestro modo de trabajo consiste en intervenir el medio y en usar mecanismos de distorsión, casi de perversión del lenguaje televisivo. El programa tuvo consecuencias sobre los medios y la forma de la TV", finalizó Daniel luego de una pequeña interrupción por la primera consecuencia del calor: un corte de luz que dejó a los concurrentes en la semipenumbra.
También los integrantes del Bureau d'etudes (Francia), que trajeron a la muestra un trabajo sobre los cimbronazos financieros mundiales, eligieron centrarse en la cuestión de los modelos. "El tema sería si hay que apropiarse de los formatos de los medios tradicionales para subvertirlos o bien hay que inventar formatos nuevos", señalaron, con pausas para que se completara la traducción al castellano. Los integrante del Bureau recordaron, en este sentido, la experiencia en la Rusa de la revolución: "el realismo socialista se apropió del discurso dominante, había un información muy directa que podía ser comprendida por todos, era fácil de entender pero, al mismo tiempo, repetía las mismas oposiciones de patrón/obrero, explotador/explotado, hombre/mujer. Por otra parte, la creación colectiva de nuevas imágenes, otro lenguaje, tiene como contraparte la dificultad de hacerse entender, el riesgo del elitismo".
Para el Bureau, la imagen de la contrainformación "no debe reproducir la de los medios dominantes". Pero no sólo eso, también debe hacer "otro uso del tiempo, escapar a los formatos de duración establecidos" por la industria cultural.
Tensiones internas
Otro de los temas abordados en la rueda fue el de la tensión de trabajar en un medio alternativo y construir redes informativas. Marcelo, de Anred, dijo que en su agencia de noticias creen que "hay un espacio para la generación de consenso, pero es necesario también construir núcleos capaces de confrontar a nivel seguridad, a nivel político, y eso -puntualizó- está en tensión con el concepto de red. Hay una interacción entre los dos niveles de trabajo, y hay tensión, porque de lo que se trata es de disputar sobre la hegemonía, y existe una discusión sobre qué es el poder y cómo se construye".
Con el corte de luz se había perdido también toda posibilidad de tener un poco de aire fresco. Abanicándose con una revista, uno de los integrantes de La Tribu apuntó que no necesariamente las redes son redes formales. "Trabajar en red es también este tipo de encuentros". El concepto central, es el hecho de que no exista cadena de mandos sino intercambio de experiencias y conocimientos.
En el salón a tope de gente, el clima se había caldeado y las botellas de agua mineral abiertas al comienzo del encuentro ya estaban vacías. Por la puerta de entrada todavía entraba algo de la última claridad del día. Alguien informó que Edesur había anticipado una espera mínima de una hora para arreglar el corte.
Cuando llegó el turno de Contraimagen, una agrupación que viene trabajando desde el 2001 con movimientos sociales y sectores del movimiento obrero, Marcos se preguntó sobre el rol que los medios alternativos. Su respuesta fue que el foco debería estar en "impulsar actividades, acciones, que lleven a resolver los problemas de los sectores con quienes trabajamos, ser parte activa y orgánica de su desarrollo". El hincapié, agregó, hay que ponerlo en "la necesidad de que cada uno de los artistas lleven adelante acciones para empujar a una situación de resolución de estos problemas, en el carácter militante de nuestro rol".
Una de las opciones en pugna fue la de si hablar de las experiencias concretas o si elegir, en cambio, un tema de preocupación común y profundizar exclusivamente en él. No hubo acuerdo y, en general, la charla penduló de un punto a otro durante todo su desarrollo. Luciano, de Indymedia La Plata, planteó que para ellos una de las preguntas principales es "cómo llegar a las clases populares con nuestras producciones, que generalmente quedan en un circuito militante o de gente que tiene posibilidades de acceso".
En diálogo con esa preocupación, los integrantes de Prensa de Frente contaron que, dado que el grueso de la gente consume lo que ofrecen los medios masivos, "ponemos parte del esfuerzo en colar algo a través de los medios del sistema, al mismo tiempo que estamos construyendo nuestros medios, porque estamos convencidos de que ese es el camino".
La charla había cumplido su primera rueda, básicamente de presentación, pero el calor y la oscuridad ya habían espantado a muchos a la vereda en busca del fresco de la noche. Adentro del salón había que adivinar las caras de los que intervenían. Alguien propuso seguir el encuentro en el parque; la idea no convenció a todos. Tampoco la de seguir. La oscuridad y el calor ahogaron el resto del debate, que se levantó. En cierto sentido, frustró el desarrollo del encuentro; en otro, tal vez lo haya completado, como reflejo de las dificultades que los medios alternativos enfrentan para existir -siempre a pulmón, sin estructura, sostenidos por personas que le quitan tiempo al ocio o al descanso. Sujetos así a los cambios del tiempo y por eso, quizás, siempre en construcción.
Este debate fue una de las actividades de la muestra La Normalidad, tercer capítulo del Proyecto Ex Argentina, organizada por el Instituto Goethe. En el Palais de Glace, desde el 15 de febrero al 19 de marzo, de martes a domingos de 14 a 20, con entrada libre y gratuita.
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