PRENSA

Las obras, contadas por sus creadores

Azul Blaseotto
Artista visual, docente de artes plásticas, fotógrafa independiente, profesora y traductora de alemán, Azul Blaseotto tiene 31 años y está a tono con su nombre: va vestida de azul, tiene unos grandes ojos celestes, es de La Boca y los trabajadores portuarios hasta la apodaron "La Marinera". Desde 2000 trabaja sobre las transformaciones de Puerto Madero y, desde 2004, sobre la experiencia de Río Santiago, el único astillero estatal que resiste en Argentina, y Astilleros Navales Unidos, el único astillero recuperado por sus trabajadores del país.


¿Qué trabajos presenta en esta edición de Ex Argentina?

Un cuadro al óleo -un tríptico que da cuenta la privatización de Puerto Madero desde 1989 hasta hoy- y una instalación que estoy haciendo en colaboración con el periodista Patricio Lerner y con la cooperativa Astilleros Navales Unidos, con quienes estamos montando un barco a escala de un petrolero -porque el Río Santiago firmó un acuerdo para venderle petroleros a Venezuela-, de 7 metros de largo por 3 de alto, que expone de cada lado las experiencias del Astillero Río Santiago y de Astilleros Navales Unidos. La idea con la que trabajo no es hacer una obra sino un ámbito de instalación en el que se pueda mirar, leer, escuchar. Así que hablamos con los 35 trabajadores de Astilleros Navales Unidos y mezclamos las voces y los sonidos del lugar para que, al ver las fotos de los trabajadores, se pueda también escuchar lo que ellos piensan sobre temas de política nacional, por qué formaron una cooperativa, cómo viven, etc.

¿Cómo se embarcó en estos temas?

Siempre trabajé sobre Puerto Madero, porque soy de ese barrio y fui testigo de esa privatización. Como no la entendía, usé el arte para intentar comprender. Descubrí entonces, por ejemplo, que los transportes que se realizan dentro del país y para exportación no se hacen más en barcos argentinos. En los 90 se liquidó la industria naval nacional, con lo cual el país termina pagando 3 mil millones de dólares anuales. Después de la crisis de 2001, esta industria resurgió porque el cambio es favorable para armadores extranjeros, y también porque hay un movimiento de recuperación de las industrias argentinas.

¿Cuál fue el modo de trabajo con Astilleros Navales Unidos?

Fui durante un año a la fábrica recuperada, de 7 de la mañana a 3 de la tarde. Llegaba, me ponía ropa de trabajo y me iba con ellos al barco. Charlamos, comimos, tomamos mate, yo trataba de aprender palabras en guaraní y decía las que sé en alemán... En un momento agarré la cámara y los empecé a seguir mientras trabajaban. Al fin de estos trabajos me involucro afectivamente. Uno de los trabajadores, Beto, ya es como un padre. Y tengo la teoría de que todo eso que incorporo en algún momento va a salir por mi mano.

Silvio Ramón "El Caballo Loco" Zacarías, presidente de la Cooperativa, explica qué significa para la Cooperativa participar en esta muestra: "Una expresión para que se conozca que las cooperativas funcionan. Hay mucha gente que cuando escucha que se trata de una cooperativa tiene miedo, porque anteriormente estaban metidos los sindicatos o los empresarios y la usaban como pantalla para evadir impuestos, etc., pero eran los mismos patrones de siempre que trabajaban por un sueldo. Ahora son cooperativas reales, manejadas por los obreros que nos quedamos sin trabajo en el astillero, que conocemos la herramienta y los movimientos y repartimos en partes iguales lo que recaudamos".

La obra de Azul Blaseotto puede conocerse en La Normalidad, tercer capítulo del Proyecto Ex Argentina, producido por el Goethe-Institut. En el Palais de Glace, desde el 15 de febrero al 19 de marzo, de martes a domingos de 14 a 20, con entrada libre y gratuita.