La Normalidad
Del 15 de febrero al
19 de marzo de 2006
Palais de Glace
Posadas 1725
Buenos Aires
Entrada libre y gratuita
ETAPAS ANTERIORES

Colonia 2004
Pasos para huir del trabajo al hacer

Una exposición sobre la simetría de la crisis, nuevas formas de articulación social y dispositivos artísticos

en el Museo Ludwig de Colonia (Alemania)
Del 6 de marzo al 16 de mayo de 2004

En Cooperación con


La muestra

Pasos para huir del trabajo al hacer ha sido realizada por más de 35 artistas plásticos de la Argentina y Europa. La exposición dio cuenta de la crisis económica argentina como caso testigo o modelo paradójico en la era del capitalismo mundial integrado. En aquella oportunidad se presentó el material reunido, elaborado y producido a lo largo de un año y medio de cooperación entre Alemania y la Argentina. Las instalaciones, esculturas, óleos, historietas y collages exhibidos en el Museo Ludwig fueron el resultado de un proceso de sistemática confrontación con la tarea de representar contextos dominados por el economicismo y conferirles visibilidad artística. De hecho, la exposición reunió la mayor participación artística argentina en el exterior de las últimas décadas.

Como afirman los curadores Alice Creischer y Andreas Siekmann, la muestra no respondió a la pretensión de mostrar nuevas tendencias de un país periférico, sino lo contrario: el "caso Argentina" sirve como modelo para mostrar procedimientos estéticos que no sólo intentan representarla, sino también señalar estructuras similares que se dan en países denominados "centrales".

Ex Argentina es un proyecto del Goethe-Institut Buenos Aires realizado gracias al apoyo de la Kulturstiftung des Bundes (Fondo Federal de Cultura, Berlín).


Marco teórico y procedimiento estético

El proyecto se inserta dentro de aquellas corrientes que descreen de la eficacia de las formas tradicionales de representación artística y política. Quienes integran Ex Argentina suponen que los cauces naturales del arte y la política han transmutado sus lugares originales, provocando un cisma -tanto en la percepción como en la acción- cuyos alcances aún no se dejan vislumbrar. La muestra que se exhibió en Alemania buscó informar de la manera más precisa posible no sólo las causas que dieron origen a la crisis argentina, sino también cuáles son las imbricadas formas de relación entre el poder local y las oligarquías financieras internacionales. Y más allá, hacer visible esa línea incierta que va desde la abstracción del poder a la creciente miseria que provoca.

Si el arte que se exhibe en los museos parece darle la espalda al espíritu de época que imprimen los nuevos movimientos sociales, o no puede darles cabida más que a través de una cita que, una vez expuesta, se vacía de contenido; si la acción política, dependiente de los compromisos con los organismos multilaterales de crédito, se reduce casi sólo a gerenciar el caos dentro de un radio de acción cada vez más escueto ¿cómo representar hoy en todo su alambicamiento y en todas sus notables implicancias, con sus modalidades particulares, autóctonas, las consecuencias concretas, palpables y anonadantes del capitalismo mundial integrado? ¿Cómo hacer un arte que sea político sin por ello caer en el panfleto setentista? ¿Cómo narrar las estructuras complejas que provocan furibundos cambios en las vidas de un vasto sector de la población que, de un día para otro, es declarado "prescindible" para los fines específicos del sistema? Estas preguntas constituyeron partes del corpus teórico que dio sustento a una de las mayores presencias del arte argentino contemporáneo en el exterior.

Lo que se presentó en el Museo Ludwig, la institución más importante en materia de arte contemporáneo de toda Alemania, no fue el resultado de un análisis teórico, sino el producto de una búsqueda estética que se hacía la siguiente pregunta: cómo representar, de manera unívoca y contundente, el resultado de un proceso artístico pegado a una realidad que amenaza permanentemente con devorarlo. Es a partir de la estrecha tensión dramática generada por las sucesivas mutaciones de la realidad que los artistas de Ex Argentina concibieron sus obras. Sin imponerse los cánones de universalidad que exige el mercado del arte, estos artistas buscaron encontrarle una forma y una plataforma a la indignación y a la solidaridad para intentar reinventar aquello que alguna vez fue el arte: una estrategia de supervivencia.

"La fuga del trabajo al hacer" es una terminología que proviene de John Holloway, teórico escocés radicado en México. Significa, por un lado, la fuga de capitales, la resistencia pertinaz de los inversores ante una apuesta que han perdido, el desmantelamiento de industrias locales en todo el mundo y, con ello, la desaparición del trabajo en su modelo tradicional de generador de valor y plusvalía. Esta es la doble huída del capital y del trabajo que en su movimiento generan millones de desocupados en todo el planeta, gente que se ve obligada a vivir al margen del sistema y debe articularse en forma autónoma a riesgo de transformarse en migrante o en exiliado dentro de las fronteras del propio país. Pero "huir del trabajo hacia la acción" implica, por más paradójico que esto suene, la necesidad de apelar a nuevas y diferentes maneras de articulación social. En este sentido, la huída del trabajo tradicional puede articularse en búsquedas que liberen un potencial creativo que, por otra parte, puede revertirse también en una producción artística que esté al margen de las instituciones y del mercado.